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- 23 agosto 2025
El Porqué ya nadie Entiende las Confesiones de la Reforma por el Dr. Craig Carter
- El Porqué ya nadie Entiende las Confesiones de la Reforma
- Por Craig A. Carter
El protestantismo está en crisis desde principios del siglo XIX. Los efectos de la Ilustración empezaron a incidir en la teología protestante en el siglo XVIII, pero después de Kant el conocimiento de Dios se hizo cada vez más problemático y el cristianismo en general comenzó a decaer como consecuencia del naturalismo filosófico que se cernió sobre la cultura occidental como una manta que apagaba la fe. Esta tendencia se aceleró tras la revolución darwiniana de mediados de siglo y el protestantismo fue el más afectado. El resultado fue la controversia fundamentalista-modernista de finales del siglo XIX y principios del XX.
Una religión totalmente distinta
La teología liberal protestante fue un intento desesperado por salvar todo el contenido cristiano posible de lo que Walter Lippmann llamaría más tarde “los ácidos de la modernidad”. El proyecto liberal implicaba replantear el cristianismo dentro de las limitaciones de la metafísica moderna, y la metafísica moderna era esencialmente el rechazo de la metafísica ampliamente platonista que había formado la corriente principal de la tradición filosófica occidental durante más de 2000 años.
Tal como el filósofo Lloyd Gerson ha demostrado con gran erudición en una serie de libros, la principal alternativa al platonismo ha sido históricamente el naturalismo filosófico y, en el siglo XIX, el naturalismo filosófico triunfó decisivamente sobre el platonismo. Este fue el contexto en el que la teología liberal intentó preservar al menos algunos elementos de la Biblia y de la teología. Aunque se conservaron muchas palabras cristianas como “pecado” y “redención”, su significado cambió radicalmente. El juicio definitivo sobre el fracaso del proyecto liberal fue pronunciado por J. Gresham Machen en 1923 cuando dijo que el liberalismo no es el cristianismo, sino una religión totalmente distinta.
Desde el fundamentalismo, pasando por el período de la neo-ortodoxia, hasta el surgimiento del evangelicalismo, la búsqueda de una expresión bíblica y ortodoxa del cristianismo ha sido intensa. Si la teología liberal no es la respuesta, ¿qué hay que hacer? Si la modernidad excluye la ortodoxia cristiana, ¿cómo podemos vivir en el mundo moderno como cristianos?
Lo que significa ser Protestante
Nuestro problema hoy en día es que no entendemos las confesiones protestantes, y por lo tanto, no entendemos realmente lo que significa ser protestantes. Creemos que la Reforma recuperó la enseñanza bíblica después de siglos de decadencia en la iglesia romana medieval tardía, pero no podemos dar cuenta de cómo el contenido de las confesiones expresa la verdad bíblica. Los evangélicos contemporáneos no son realmente protestantes; para la mayoría de ellos el protestantismo es un movimiento de la historia.
Esto, a su vez, significa que el gran movimiento evangélico en el mundo anglosajón y transatlántico está aislado de su propia herencia. Algunos de nosotros podemos leer de vez en cuando a Calvino y a Owen, pero no los comprendemos en ciertos puntos y gran parte de su profundidad se nos escapa. No captamos lo que algunos han denominado “catolicidad reformada”. ¿En qué sentido estamos en comunión con Ireneo, Atanasio, Agustín, Anselmo y Tomás de Aquino? Es algo que no podemos responder.
Teísmo mutualista moderado
Si lo dudan, consideren el triste declive de la doctrina de Dios que hemos visto en los últimos 50 años, según se documenta en el pequeño libro de James Dolezal, “All That is in God” [trad. no oficial: Todo lo que hay en Dios] (Reformation Heritage Books, 2017). Allí Dolezal muestra que el “mutualismo teísta moderado” es una perspectiva acerca de Dios en la que Dios está en el tiempo y afecta y cambia el mundo, y el mundo, a su vez, afecta y cambia a Dios. Esto es esencialmente una comprensión pagana y mitológica de Dios y, sin embargo, se ha colado en escritores ortodoxos y evangélicos. ¡Esto es asombroso!
Indica que algo muy profundo y fundamental está fallando en la teología contemporánea y el peligro es que esta perspectiva acerca de Dios -si no se corrige- haga metástasis en un cáncer que amenace la vida espiritual en una o dos generaciones. Todas las confesiones de la Reforma y del período posterior a la Reforma, incluidos los Treinta y Nueve Artículos, la Confesión de Augsburgo, la Confesión de Westminster y la Segunda Confesión de Londres, enseñan que Dios es inmutable e impasible. Y ninguno ve ninguna contradicción entre afirmar esos atributos de Dios y afirmar simultáneamente que Dios habla y actúa en la historia para juzgar y salvar. Sin embargo, los modernistas no pueden, ni por asomo, comprender cómo pueden ser tan inconsistentes.
Cómo avanzar
Mi argumento es que la teología protestante conservadora necesita, hoy en día, emprender una alternativa al proyecto liberal que tenga un alcance comparable. Necesitamos canalizar una gran cantidad de tiempo, energía y recursos en un proyecto de ressourcement. Este término francés traducido al castellano significa un retorno a las fuentes clásicas del cristianismo, incluyendo los padres de la iglesia, Tomás de Aquino y otras formas de fe premodernas. Recientemente, en un desarrollo alentador en el trabajo de varios teólogos, muchos de ellos inspirados por John Webster, el proyecto de ressourcement ha tomado la forma de volver a la tradición escolástica reformada de la postreforma.
Este movimiento está creciendo y extendiéndose entre muchos que consideran insatisfactorios el biblicismo superficial y las formas ahistóricas de la fe evangélica tan comunes hoy en día.
Académicos como Richard Muller y Carl Trueman han liderado la recuperación de las riquezas de los pastores y teólogos continentales e ingleses del siglo XVII que utilizaron la metafísica de la Gran Tradición para hacer teología y escribir y exponer las grandes confesiones del protestantismo. Puede que no entendamos sus supuestos filosóficos, pero podemos ver que se tomaron la Biblia en serio y escribieron tratados doctrinales que los creyentes deben tomar en serio.
El mayor obstáculo para la recuperación de la fe protestante confesional hoy en día es que, como gente moderna, estamos aislados de nuestra herencia debido a la metafísica filosófica naturalista que hemos absorbido de nuestro entorno de forma inconsciente y acrítica. Necesitamos salir con urgencia de la modernidad, por un tiempo suficiente, para percibir sus debilidades y limitaciones. Sin embargo, sólo absorbemos los mensajes de los medios de comunicación contemporáneos y leemos libros de publicación reciente, y rara vez nos encontramos con el pensamiento premoderno. Y aún más raramente nos encontramos con un pensamiento premoderno que sea profundo e intenso. Tal vez entrar en una catedral gótica o escuchar El Mesías de Händel evoca ese mismo anhelo de belleza y verdad que percibimos en las Escrituras en las raras ocasiones en que las meditamos sin distracción. Pero, ¿cómo llegamos de aquí hasta allí?
Una de las prácticas a las que John Webster instaba a sus alumnos era la de leer con simpatía los grandes textos de la tradición. Aún mejor, sugería, era la práctica de ser aprendices de uno de los grandes maestros durante un tiempo, tratando de sumergirnos en su pensamiento. C. S. Lewis señaló que la lectura de libros antiguos es importante, no porque los escritores antiguos nunca cometieran errores, sino porque solían cometer errores diferentes a los de nuestros contemporáneos. Podemos detectar esos errores porque nos llaman la atención, mientras que los errores que nosotros y todos nuestros contemporáneos cometemos habitualmente nos parecen algo de sentido común.
Entonces, ¿qué debemos hacer? Creo que tenemos que hacer lo que sea necesario para salir de la cueva de la modernidad y respirar el aire libre de la época premoderna, donde el naturalismo filosófico no ahoga la verdad. ¿Pero cómo? Una forma de hacerlo es dedicarse al estudio de los textos filosóficos antiguos para iniciarse en la gran conversación que han mantenido las mentes más grandes de la tradición occidental durante 2000 años.
Artículo publicado originalmente en inglés. Este material es propiedad intelectual de Craig Carter y fue traducido por el ministerio de Sacra Teología con permiso.
Traducido por Hiram Novelo
Craig A. Carter es Profesor Investigador en Tyndale University y teólogo residente en Westney Heights Baptist Church en Canadá. Se suscribe a la Confesión Bautista de Fe de 1689.
Artículo publicado originalmente en inglés en Credo Magazine y traducido por el ministerio de Sacra Teología con permiso.
Se permite imprimir. Prohibida su venta.

